viernes, 24 de marzo de 2017

DORIAN (8)



Hola a todos:

Hasta aquí publico esete libro llamado "DORIAN" Gracias a todos los que leyeron o comentaron las entradas. Si quieren leer el resto del libro se encuentra aquí:




O como siempre dando click en la caratula que se encuentra a la derecha del Blog. Nos vemos en una próxima entrada con una nueva publicación.

Muchas gracias.

STAROSTA


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VIII

Estoy cansado de las lágrimas y la risa. Estoy cansado de los días, de las horas. Me quedé enganchado en muchos recuerdos. Tú me dijiste “Adiós” un día como hoy. Tú me dijiste “Hola”  en un día como hoy también. Me saludabas levantando las cejas y dibujando una sonrisa con tus hermosos labios. Yo no me aprendí tu nombre y te saludaba con un nombre diferente y tú no me corregías, hasta que un día suavemente me dijiste como te llamabas mientras saboreabas un café y yo me sentí estúpido y perdido en tu forma. La forma como siempre te vi. Ese algo que me hacía  desear ser tú. Que me hacía querer compartirlo todo contigo. Yo siempre quise vivir tu vida. No me gustaba la mía. Recuerdo la noche que besaste mis ojos. Ese toque profundo, tu expresión y el movimiento de tu cabeza... Pero no pudo ser. Yo tenía que irme. Yo debía escapar de todo aquello. No podía quedarme así por más tiempo. Ahora te recuerdo y quisiera que todo eso hubiese sido perfecto. Quisiera que fuera como cuando nos conocimos, que todo aquello fuera como lo de antes. Ahora quiero cambiarlo todo, retomarlo, volver a empezar, pero por siempre jamás es siempre para ti. Y ya no nos queda más tiempo.

Recuerdo tu hermoso pantalón negro y tus botas. Recordar algo tan simple, algo tan trivial me hace un hombre feliz. Si supieras comprenderme y aprender lo fácil que soy de complacer, sabrías lo que hace girar mi mundo. ¡Vuelve, vuelve a mí! Voy a estar aquí esperando pacientemente, aunque no se exactamente por cuanto tiempo. Yo se que eso que sientes por mi camina por una línea muy delgada entre el amor y el odio. Estoy muy apenado de malgastar todo mi tiempo en otro mundo, siento vergüenza de construir mi vida en otro lugar muy lejano del mundo real. Podría usar un poco de compañía, pero gusto demasiado de mi fanática soledad. Al final comprendí tontamente que con un poco de gentileza se puede recorrer un largo, muy largo camino. Solo espero que la luz brille siempre en el corazón de cada uno de ustedes. Sólo la ceguera puede ocultarles las cosas que en realidad son importantes para el cuerpo y el alma. Quizás el dolor podría usar un poco de mesura en mi, pero ya es muy tarde. Me he hecho adicto a la tristeza y el victimismo. Mi vida entera es una recopilación del miedo. Como sea que fuere, siempre llegaría yo a las mismas conclusiones. Y estoy harto.

Sobrevienen a la mente los encantos de disponibilidad limitada, esos deseos de poseer, de tener, lo material y lo inmaterial, lo sagrado y lo profano, el orden y el caos, todo viaja por la mente y atiborra los nervios de información necesaria e innecesaria. Todo esto de alguna manera te mantiene estimulando tus venas. A veces encontrar las palabras adecuadas puede ser un problema. Esos asquerosos encantos de banalidades que de alguna manera te motivan, te hacen poner un pie delante de otro y repetir el proceso una y otra vez, hasta cruzar del todo la calle, los lugares, los territorios. Uno es libre de cambiar de opinión cuando quiera, pero siempre cuesta abandonar los hábitos, y más esos que hacen daño.

Ahora estoy gritando en las puertas de la muerte. ¿Transitaré en mi descanso entre los glorificados? Madre: ¿Sera que me estás esperando? Ya no puedo salir más de mi casa. Estuve afuera demasiado tiempo, durante mucho tiempo y fue muy duro. Yo sé que fue un error todo esto, pero ya no hay retorno. Los días siguen y la escama me ha consumido ya medio cuerpo. Solo puedo mover un brazo, una pierna, media boca, un ojo. No podría salir a la calle. Todos se quedarían viéndome como una cosa extraña, un leproso, un bicho raro. El teléfono de mi casa hace días que no suena. Nadie ha venido a buscarme ¿Sera que mordieron el anzuelo y piensan que aun estoy de viaje? ¿O será que ya no le importo absolutamente a nadie? Aunque parezca increíble, me veo al espejo y no me sorprende mi estado. Me arrastro por la casa buscando espacios donde respirar. Irónicamente no muero. No se si soy mas resistente de lo que yo creía o simplemente mi alma se niega a darse por vencida. La escama en mi cuerpo me hace sentir que pesa demasiado. Es como estar cargando un gran peso por donde yo vaya. Últimamente he optado por quedarme tirado en el suelo y me levanto solo para tomar agua de la llave o comer los últimos víveres que quedan en mi alacena. Ir al baño es una tortura vergonzosa peor.

He estado sucio por mucho tiempo y no me interesa porque estoy prendiendo dentro de mí, siento la vida dentro de mí, contenida, y con ganas de irse lejos. Toda mi vida he sido lastimado pero no me importa. No se si tu lo sentiste cuando me tocabas ¿Lo hiciste? ¿En realidad conociste algo de mi, alguna vez? Quizás la muerte me esta convirtiendo en esto, mientras siento sus huesudos dedos, largos y fríos, alrededor mío. El dolor en mi está listo, la fragilidad está esperando su momento, no hay tiempo para titubear. Tal vez estoy pagándole mi deuda al karma. Tu fuiste para mi la muerte y la vida reconciliadas. Lo que yo tome de ti no me daño, el problema fue que no me fije en lo que estaba entregando. La ausencia me absorbe, me tira hacia abajo, donde no hay suelo, donde lo sagrado nunca es encontrado.


Yo solo quería a alguien para compartir el resto de mi vida, mis sentimientos más íntimos, mis detalles personales. Alguien que estuviera conmigo y que solamente me apoyara. Yo ha cambio le hubiese dado toda mi vida solamente. Yo deseaba a alguien que se ocupara de mí amorosamente, que me dedicara un pensamiento, que me diera su aliento. Yo compartiría la visión de las cosas para verlas juntos de una forma distinta y quizás con el pasar del tiempo esas cosas que no me gustaban terminarías agradándome. Yo pensaba en alguien que no me atara con sus cuerdas para así yo volar, en silencio, por lo bajo. Yo la habría escuchado cuando quisiera conversar. Escaparíamos juntos del mundo en el que estamos. Y aunque mis sentires pueden ser siniestros, esa persona me escucharía y de golpe cambiaría mi manera de pensar y al final me comprendería, sin imponerme su manera de ver la vida. Yo solo quería a alguien que me abrazara al dormirme y me besara al despertar. Pero eso al final no me ocurrió. Pensar en cosas como estas me ponen aun mas enfermo. Y siento una infinita tristeza dentro de mí…


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Siempre Estaré Aquí...

4 comentarios:

  1. Ahora que me dejaste enganchada sin duda que lo leeré en el enlace que nos has puesto.

    Gracias por compartirlo.
    Aunque es una pena que no se pueda comentar contigo.

    Gracias!!!!!

    Besos

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  2. Con este retazo de tu libro, ya me has cautivado y dejado con ganas de más. Lo seguiré leyendo.
    Saludos

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  3. Con este retazo de tu libro, ya me has cautivado y dejado con ganas de más. Lo seguiré leyendo.
    Saludos

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